ACTIVIDAD 6. MANIFIESTO
PEDAGÓGICO
Elaborar -en pequeño grupo- unas propuestas con las que continuar (matizando, ampliando, corrigiendo, rechazando o adhiriéndose...) las ideas recogidas en el MANIFIESTON PEDAGÓGICO promovido
por la red INRES (Investigación y Renovación Escolar) en forma de
"principios orientadores de la escuela que necesitamos".
No es verdad que en la
escuela española actual predomine un modelo de enseñanza diferente al
tradicional.
En este caso la opinión está
dividida entre los que piensan que el modelo educativo español no ha cambiado
en nada, estando anclado en los métodos y prácticas tradicionales por lo que
debería avanzar y adaptarse al cambio que experimenta la sociedad y los que
piensan que esta afirmación no puede hacerse de forma general porque depende
mucho de los distintos centros, así como de la particularidad y voluntad de
cada profesor que se haya ido reciclando, actualizando, innovando acorde lo
exigía la sociedad. Estamos de acuerdo aunque, en algunos casos con matices, en
los siguientes enunciados:
No es verdad que en la escuela española hayan bajado los niveles de exigencia
No es verdad que los alumnos
y alumnas de ahora sean peores que los de antes: son mucho más diversificados los contenidos, y ofrecen una visión con un
abanico mucho más amplio del mundo. Quizás no se profundiza tanto como antes en
ciertos aspectos, pero se reserva la profundización para niveles educativos más
altos.
No es verdad que los docentes españoles tengan un
exceso de formación pedagógica y un déficit de formación en contenidos: y si fuera el caso, les corresponde a ellos, su
implicación para suplirlos en su formación a lo largo de la vida.
La escuela y la
universidad necesitan un cambio: para adaptarse a los cambios ocurridos en la
sociedad. Sin embargo esta misma sociedad no debe dejar recaer toda la
responsabilidad de la educación en la Escuela, sino que también debe
involucrarse en ello.
Algunos principios orientadores de la escuela que
necesitamos son los siguientes:
1. Centrada en los
estudiantes y en su desarrollo integral (corporal, intelectual, social,
práctico, emocional y ético).
2. Con contenidos básicos
vinculados a problemáticas relevantes de nuestro mundo, buscando la calidad
frente a la cantidad, la integración de materias frente a la separación.
3. Con metodologías investigativas
que promuevan aprendizajes concretos y funcionales, al mismo tiempo que
capacidades generales como la de aprender a aprender. Donde el esfuerzo
necesario para aprender tenga sentido.
4. Con recursos didácticos y
organizativos modernos y variados. Una escuela que utilice de forma inteligente
y crítica los medios tecnológicos de esta época.
5. Con formas de evaluación
formativas y participativas que abarquen a todos los implicados (estudiantes,
docentes, centros, familias y administración), que impulsen la motivación
interna para mejorar y que contemplen a las personas en todas sus dimensiones.
6. Con docentes formados e
identificados con su profesión. Mediadores críticos del conocimiento.
Dispuestos al trabajo cooperativo y en red. Estimulados para la innovación y la
investigación.
7. Con una ratio razonable y
con profesorado ayudante y en prácticas. Con momentos para diseñar, evaluar,
formarse e investigar.
8. Con un ambiente acogedor,
donde los tiempos, espacios y mobiliarios estimulen y respeten las necesidades
y los ritmos de los menores.
9. Cogestionada con
autonomía por toda la comunidad educativa. Que promueva la corresponsabilidad
del alumnado. Comprometida con el medio local y global.
10. Auténticamente pública y
laica. Con un marco legal mínimo basado en grandes finalidades y obtenido por
un amplio consenso político y social.
A nuestro juicio existen dos palabras
clave que deberían orientar la Educación en España que no están evocadas en
este manifiesto: libertad para una tarea docente creativa y, evidentemente, más
inversión. Buena parte de los problemas por los que atravesamos se deben a mi
modo de ver a la burocracia que ahoga la creatividad docente. Demasiadas
formalidades para un mero acto cualquiera hunde a los docentes en papeleo
innecesario que influye negativamente en sus ideas innovadoras y creadoras,
siendo lo que realmente importa para favorecer un aprendizaje motivado y
aprovechado por parte del alumnado. Y no creemos que haga falta insistir mucho
en que pocos medios conllevan muchos problemas en la realidad diaria, por ello
es indispensable que el Estado no minusvalore la inversión en una cosa tan
importante como la Educación.


No hay comentarios:
Publicar un comentario