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viernes, 17 de octubre de 2014



ACTIVIDAD 1. LA EDUCACIÓN PROHIBIDA


“La educación prohibida” hace pensar.

Quiero jugar a aplicar cada reflexión con la que dije “vaya, totalmente de acuerdo” .Por tanto, olvidaré esta vez resumir el vídeo, repetir la información importante o hacer una crítica común. Jugaré a que no fui educada para analizar así un vídeo, jugaré a no ser una maquina con contenidos programados.

Cada pensamiento es único.
Intentaré recoger en adelante lo nuevo que el vídeo saca de mí, y no lo que yo saco del vídeo.

Aprende, aprende. Nos decían.
Aprende de los errores. Pero no aprende equivocándote.
Aprende de los aciertos. Pero no aprende acertando.

Como si aprender fuese algo reflexivo, fruto del análisis mental, alejado de la realidad cotidiana.
Y echando la vista atrás, aprendimos. Aprendimos que hay bandos .Profesores buenos y malos. Amigos, enemigos, y quizás que hay grupos que siempre están por algún lado entre los unos y los otros. Aprendimos a elegir o ser elegidos. Aprendimos a pedir un cacho de bocadillo, a repartirlo o a negarnos a hacerlo. En definitiva aprendimos que toda decisión te coloca en una posición, con sus ventajas y sus pérdidas.

Sin embargo, ¿en qué momento aprendimos que el colegio era aburrido? .La mayoría estábamos de acuerdo, sin planteárnoslo. Quizás fue en el momento en el que nos quitaba tiempo de aprender en movimiento. Suponía un stop, siéntate aquí, lee esto, escribe lo otro. ¿Por qué tenías que parar de vivir para aprender a vivir?
Lo que sentíamos era lógico. Sin embargo, algún adulto cualquiera diría en algún momento, "estos niños de hoy en día que no les gusta aprender ", y convenció a los suyos. Y a su vez lograron que nosotros, niños, nos echáramos las culpas, "seremos una generación peor".
Me suena.
Más tarde diríamos todos a la voz de uno lo mismo del siguiente pack de niños. De la siguiente generación.
Me pregunto si todo esto pasa por no dar la razón a un niño.

De todas formas, la sociedad actual sabe hacer una fotografía clara de los problemas de la educación, sin embargo tiene a esta demasiado interiorizada como para poder desprenderse de sus valores.
Así, todo gira en torno a cambios educacionales puntuales y no desde la raíz. Desde el cambio de nuestras mentalidades. 
Pero, ¿Qué papel juegan las palabras en esto? Si las palabras están para definir la realidad, ¿por qué parece que la desvirtúen?, ¿Incluso, esconden aspectos esenciales?

¿Dinamismo, cooperación, trabajo en equipo…? Son pautas usuales para una clase cualquiera en un instituto ordinario .Algunos de los métodos utilizados para dichas pautas son: diapositivas, reflexión sobre un tema por grupos o trabajos grupales. 
Ahora bien ¿esos métodos producen los objetivos pautados?
En términos cotidianos estamos más acostumbrados a palpar que esos procedimientos generen estás situaciones: vagancia, individualismo o competitividad.
Llamemos a las cosas por lo que generan.
Este ejemplo es representativo. Métodos inservibles escondidos detrás de palabras bien escogidas. Palabras que esconden lo que realmente se vive.
Y mientras tanto, parece que la sociedad está más tranquila con el nombre del objetivo bien pautado, aunque el método y el objetivo vayan agarrados de manos diferentes.
Procedamos a la inversa, apliquemos métodos y evaluemos qué objetivos se cumplen, así nombraremos las cosas por lo que producen.

La brecha entre lo que hacemos y lo que pensamos que hacemos se va acentuando.
El problema radica en que las palabras no definen la vida práctica .Han pasado a definir lo que el ser humano interpreta del mundo, incluso lo que quiere de él. Ni cubren nuevas situaciones, ni van a la par de los cambios.

Esto lo abarca todo, desde la primera palabra, EDUCACIÓN.
Volvemos a estar tranquilos habiendo establecido el objetivo perfecto. Sin embargo, es como haber puesto el nombre de un hotel de 5 estrellas teniendo construido un hostal.
Pongamos nombre a lo que tenemos, no a lo que queremos.
Si no llamamos a las cosas por lo que son, nunca cambiaremos los procedimientos, porque consideraremos que el problema es de la sociedad y no de los métodos utilizados.
No tengamos miedo a construir desde nuevos cimientos, sin establecer definiciones previas. Ya habrá tiempo para evaluar, nombrar y calificar el nuevo hotel.

Por último tengo que agradecerle al vídeo, a quien me instó a verlo, y al propio contenido, la gran apertura de mente que me ha originado .Muy positivo, muy ilustrativo y sobretodo muy revelador.
Además, llega en el momento adecuado de mi vida para convertirse-me en una guía, en una ilusión educacional, en una futura meta.
Ahora sólo queda desarrollar mi propio método, como profesora. ¿Me queda lo más difícil?

Tener un deseo, tener una vida.